A la hora de comer más o menos o determinados alimentos no tiene que ver solo la comida en si. También es el entorno que rodea a una mesa lo que activa nuestros sentidos. De ahí la importancia de la decoración en los restaurantes u otro tipo de establecimientos. Ya no solo se valora la cocina, sino la experiencia en general en un ambiente agradable y cómodo.

Luz

Según varios estudios en las estancias bien iluminadas y con luz brillante se piden platos más saludables mientras que en espacios poco luminosos aumenta la ingesta de calorías. La razón es de lógica: al ver menos nos desinhibimos más para comer mayor cantidad.

Colores

Determinadas tonalidades favorecen el estado de ánimo y las apetencias culinarias. Son los blancos, beige, ocres e incluso marrones los que incitan a comer de modo pausado siendo favorable para la digestión. Asimismo, es importante que sean espacios abiertos y amplios.

Por el contrario, es el color rojo el que estimula el apetito a la vez que incrementa la presión arterial. No resulta extraño que sea el tono que reina en muchos locales de comida rápida. En contraposición, están el verde, naranja y amarillo que se asocia con la alimentación sana, la alegría, el optimismo y la felicidad.

¿Y qué es lo que ocurre con el azul? No es frecuente verlo en restaurantes porque se dice que quita el hambre. Puede ser por la relación entre ese color y los alimentos en mal estado.

Materiales

Se trata de otro punto clave que actúa sobre lo que comemos. Será lo natural, orgánico y la sencillez aquello que nos lleva a optar por alimentos más saludables. Hablamos de maderas, piedras, piezas artesanales e incluso plantas.

Mobiliario

Aunque antes era habitual los lugares divididos en zona de barra y comedor, ahora priman los espacios abiertos con las cocinas expuestas. El cliente quiere participar de la experiencia gastronómica viendo in situ su preparación. De poco sirve una buena carta si no nos podemos acomodar bien.

Música

Finalmente, señalar que las melodías suaves estimulan el consumo porque nos relajan y aumenta el tiempo que estamos sentados en un restaurante.

¿Tendrás en cuenta estos aspectos la próxima vez que elijas un sitio para comer o cenar fuera?

Fuente: COPE