Desde Grupo Pelé estamos encantados de poder contribuir en proyectos tan interesantes como la apertura de Sibuya Lugo, un nuevo restaurante japonés que la cadena ha abierto en la ciudad. Sibuya toma su nombre del cruce más famoso de Tokio. También se han cruzado los caminos de esta cadena y el Grupo Pelé dando como fruto esta propuesta de restauración que amplía la oferta gastronómica en tierras lucenses.

La cadena de hostelería está presente en 10 ciudades españolas; A Coruña, Burgos, Cáceres, Gijón, León, Madrid, Ponferrada, Salamanca y ahora, también en la Ciudad de La Muralla. Tanto el nombre de la cadena, como la X que tiene por logotipo, son un homenaje al cruce más famoso de Tokio, el más concurrido del mundo.

Uno de los elementos más destacados del establecimiento reside en su decoración. Su diseño de interiorismo está marcado por los tonos marrón y negro. En el suelo se ha optado por microcemento. Para el revestimiento de paredes los elementos elegidos han sido la madera, que evoca a un entorno natural, y el cartón piedra, a través del cual se imita un ladrillo vista en algunas zonas del local. Se trata de una reforma hecha de forma íntegra por Grupo Pelé.

El Grupo Pelé se ha encargado del proceso de transformación del espacio. En las fotos podréis ver el antes, el durante y el después.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La reforma del establecimiento se ha llevado a cabo como una obra ‘llave en mano’. Grupo Pelé es una empresa que ofrece un servicio completo, desde la planificación del proyecto a la reforma integral, el diseño de interiores, así como acabados y revestimientos especiales para obras de todo tipo, incluyendo retail.

Por suerte, nuestros destinos seguirán estando unidos con nuevos proyectos en un futuro muy cercano. Toca disfrutar de las bondades de su cocina japonesa en el mejor de los entornos, en un ambiente acogedor en el que se cuida cada detalle, con la madera como protagonista, su luz cálida y música chill out crean una atmósfera íntima para que las personas disfruten del momento.

¡Sayonara, Sibuya!